jueves, 24 de octubre de 2013

Importa lo vivido

Al ritmo de la OIGAN, -la Orquesta Intercultural del Gancho- finalizó el domingo 22 de septiembre la 10ª Carrera del Gancho. Un proceso anual, resumido en una fiesta de sólo un fin de semana. Se dice pronto. Parece poco. 

Sin embargo, significa mucho más de lo que muestra. Porque para que haya sido posible ha habido mucho trabajo realizado: de reflexión, de evaluación y planificación, la imaginación y la creatividad, la búsqueda de recursos, las actividades y los talleres, los ensayos, las gestiones, los contactos, las comisiones, las reuniones de barrio, y hasta los problemas. Y en especial quedan atrás, -pero van posándose, asimilándose-, los pequeños momentos, las pequeñas historias, los instantes, que día a día, construyen la Carrera, y dan sentido al proceso que es lo verdaderamente importante.



Atrás queda lo compartido, lo aprendido, lo sentido, lo vivido. Porque lo esencial de la Carrera es la forma de hacer las cosas, cómo se organiza y se crea la fiesta, cómo se construyen los contenidos, el discurso, la estética, y cómo se incorporan a lo largo del tiempo las ideas de unos y otros, cuidando al máximo la coherencia y la filosofía de fondo. Y creamos la Fiesta facilitando el mayor número de momentos de encuentro, de intercambio, de reflexión conjunta y propiciando la interrelación entre personas que genera el reconocimiento mutuo entre vecinos y vecinas, entre personas, generaciones y culturas.

Esos momentos vividos son los que dan el sentido a la fiesta. Y esa construcción común y conjunta, es con la que año tras año, lentamente, se identifican los niños y niñas, las familias, los mayores del barrio, y esa forma de hacer se la apropian los colectivos y entidades, los profesionales y voluntarios y también las instituciones, más y más conscientes, de que es en ese recorrido, lento, vivido, como se hace realidad una forma diferente de hacer y vivir la Cultura. En todo el proceso anual es donde el Barrio del Gancho profundiza en lo social, en lo educativo, donde consigue alcanzar mayor calidad de vida, mayor vivencia cultural, porque todo ello forma parte del sentido y del método, y donde todos, estemos un instante o implicados intensamente, protagonizamos el proceso.


Esta forma de hacer la Carrera del Gancho, se consolida poco a poco como Patrimonio Social y Cultural del Casco Histórico y de Zaragoza. Y tan artística es la forma como el contenido de esta apuesta de dinamización total, en la que todo es posible y donde no importa sólo lo que hacemos sino cómo lo hacemos, y donde importa lo global, el conjunto, el discurso total. Pero también importa mucho que cada espacio, contenido o propuesta “funcione” por sí mismo, ya sea educativo, de salud o de medioambiente, de música o danza, de teatro o circo, de arte urbano o de creación plástica, deportivo, lúdico o gastronómico. Y que en su desarrollo haya reflexión, creación, sensibilización o denuncia y siga todo ello contribuyendo a la necesariatransformación social del barrio.


Pero sobretodo, a quienes la protagonizan, les cambia la vida. Y es que a los niños y jóvenes especialmente, pero también a los adultos y mayores, a las familias y a los vecinos y vecinas en general, convertidos en artistas en el escenario, en la calle, o en el local de ensayos, o colaboradores en su organización, creando la decoración, colaborando con su casa o su balcón, con su tienda o su local y a los que cantan, bailan, juegan o hacen teatro, poesía o circo, lo vivido les impacta y les conmueve. 

El reconocimiento sincero de los demás, de la prensa o de las instituciones, en forma de aplausos o palabras, de sonrisas o muestras de felicidad y agradecimiento que los espectadores de la Fiesta, les emociona y refuerza. Pero muy especialmente el reconocimiento que sus propios vecinos, amigos o conciudadanos, les regalan a lo largo del año, en la calle, la tienda, el centro educativo o de salud, el lugar de formación o de trabajo,…, transforma su vida, y les convierte en mejores personas, y mejores vecinos/as. Y activa su conciencia y su capacidad de participación e implicación en todo aquello que les afecta como ciudadanos/as.


La Carrera le debe mucho al Gancho, que año tras año se moviliza y se implica cada vez con más energía y con más facilidad. Y le debe mucho a las más de 150 instituciones y colectivos implicados, a los más de 150 vecinos/as y colaboradores, a los más de 400 artistas que actuaron ante las más de 10.000 personas que participaron en la fiesta final. Y le debe mucho más a todos los que se implicaron intensamente a lo largo del año…

Y el Gancho, que tanto se ha transformado en 10 años, le debe mucho a la Carrera.

José Manuel Latorre “Seve” coordina la Carrera del Gancho desde su creación.

Fotos de Estefanía Abad de A54insitu.

Post publicado por primera vez en el blog de "La Carrera del Gancho"

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