miércoles, 1 de agosto de 2012

Rutinas fuera en el Centro de Día de Pomarón


¡Qué céntrico! ¡Qué moderno! ¡Qué alegre! Estamos en el Centro de Día CAI-Ozanam de la calle Pomarón.
En el espacioso y luminoso hall nos sentamos a esperar y nos damos cuenta del movimiento que hay. Unos entran, otros salen, unos se sientan a leer la prensa, otros a conversar… ¡Da gusto!
Hasta nosotros se acerca una chica con una gran sonrisa (como viene siendo habitual en los Centros de Ozanam). Es Ana la directora, que nos invita a pasar a su despacho antes de hacer el recorrido por las instalaciones.
Ana está en Ozanam desde 1998. Empezó haciendo sus prácticas y, al terminarlas, se quedó desarrollando su profesión de trabajadora social, luego pasó a ser directora del Centro de Día de la calle Venecia y, desde 2004, asumió la responsabilidad del que hoy estamos visitando y que cuenta con un equipo de 25 personas. Es fácil deducirlo, pero ella nos lo corrobora: le gusta mucho trabajar con personas mayores y su preferencia es el Centro de Día porque hay un gran vínculo y relación con las familias. “Por la mañana son los familiares los que nos dan la información sobre el estado del mayor y por la tarde nos la piden”  Ellos y nosotros sabemos absolutamente todo sobre nuestros usuarios.
El Centro está abierto todos los días de 9 de la mañana a 9 de la noche. De lunes a viernes cuenta con transporte para aquellos que lo necesitan. Según nos explica, hay personas que solamente iban entre semana y que pidieron ir también sábado y domingo porque están mejor que en casa.
Ana nos explica que el fin de semana es especial porque las auxiliares tienen menos carga de trabajo y eso les permite desarrollar su actividad con “más cercanía de la habitual” (que es mucha) y hacer actividades de forma más espontánea en función a lo que va surgiendo en el grupo.
En este caso, el Centro cuenta también con unos apartamentos tutelados. En concreto 26, en los que residen 44 usuarios con un alto grado de autonomía.  
Conocemos a Mª Ángeles, Lola y Natividad, tres simpáticas amigas que nos invitan a ver uno de los apartamentos: luminoso, amplio y decorado al gusto de sus inquilinas. ¡Una monada!
Los apartamentos son muy cómodos y prácticos, con sala de estar, dormitorio y baño. Las personas que viven allí están como en casa, pero con cuidados profesionales, la comidita hecha y programa de actividades que, en muchos casos, comparten con el Centro de Día.
Los usuarios y usuarias de uno y otro servicio tienen a su disposición una biblioteca, una sala de informática, capilla y servicios como terapia, fisio, enfermería, animación, etc.



Ana nos cuenta que lo que más gusta (además del bingoooooooo) es todo lo relacionado con el ocio. Y no nos extraña en absoluto, porque tienen un programa que ya lo querríamos nosotros: manualidades, salidas a exposiciones y espacios culturales, y un largo etc. Hasta organizan su propia semana cultural. La edición de este año se celebró en junio, estuvo dedicada a las culturas del mundo y montaron una exposición de trajes típicos y de objetos que los usuarios habían adquirido en sus viajes. Fue tanto el éxito que alcanzó, que tuvieron que ampliar los días previstos de la muestra.
En el recorrido que hacemos con nuestra directora, llegamos a la zona de rehabilitación. Una sala enorme, con un montón de aparatos. ¡Claro! Por eso vemos tanto movimiento, en este Centro los mayores son chicos y chicas de gimnasio.
Bea es la fisioterapeuta. Lleva 3 años en la Fundación, 2 de ellos en este Centro. Nos explica que los usuarios y usuarias son bastante participativos, que les encanta la actividad con música y que se les cambie las rutinas. A ella también le gusta lo mismo porque como valor añadido a su labor destaca el no saber nunca lo que te vas a encontrar “es la magia de este trabajo” y nosotros añadimos: magos sois todo el equipo de profesionales que tenéis la pócima del entusiasmo y el tesón para mejorar la vida de los mayores.
Seguimos de ruta con Ana y nos reímos al entrar a la sala de Terapia Ocupacional y ver el mensaje escrito a mano en la pizarra “Hoy puede ser un gran día. Plantéatelo así” Ana nos explica que lo puso la terapeuta para transmitir positividad y que ahí se ha quedado porque da muy buenos resultados.
Pasamos, por supuesto, por la capilla que, al igual que la del Centro de Día del Carmen, tiene su historia tierna “aquí celebraron las bodas de oro un matrimonio del Centro” nos cuenta Ana.
Cuando le pedimos a Ana que nos cuente alguna anécdota simpática del Centro, su cara se ilumina y su mirada viaja “uf, hay tantas” Al final se decide por una que ocurrió en la misa celebrada en el parque de atracciones en un encuentro de residencias, en el que participaban los usuarios de este Centro, uno de ellos, de repente, se subió al altar a cantar con el cura dejando a todo el mundo boquiabierto. Y es que… se había dado cuenta que el cura era su primo y no dudó en apoyarle. ¡Para que veáis los desinhibidos y marchosos que son!
Ana y su equipo, son una prueba más de los excelentes profesionales que la Fundación Federico Ozanam pone a disposición de nuestros mayores.
¡Gracias, Ana! ¡Enhorabuena por vuestro magnífico trabajo!



CENTRO DE DÍA Y APARTAMENTOS TUTELADOS
CAI-OZANAM
José Luis Pomarón, 7
50008 Zaragoza
Teléfono: 976 133 420



No hay comentarios:

Publicar un comentario